preloader
Top
¿Y SI LOS PERROS FUERAN ACOMPAÑANTES EN LAS ESCUELAS? - Somos amantes de los animales.
fade
4888
post-template-default,single,single-post,postid-4888,single-format-standard,theme-flow,eltd-core-1.1.2,woocommerce-no-js,woo-variation-swatches,woo-variation-swatches-theme-flow,woo-variation-swatches-theme-child-flow,woo-variation-swatches-style-squared,woo-variation-swatches-attribute-behavior-blur,woo-variation-swatches-tooltip-disabled,woo-variation-swatches-stylesheet-enabled,flow-ver-1.4,eltd-smooth-scroll,eltd-smooth-page-transitions,ajax,eltd-blog-installed,page-template-blog-standard,eltd-header-standard,eltd-sticky-header-on-scroll-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-default,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive
perros en las escuelas

¿Y SI LOS PERROS FUERAN ACOMPAÑANTES EN LAS ESCUELAS?

 

Todo es mejor con perritos, es un hecho. Basados en esa idea, en San Diego apostaron por tener perros de compañía, para ofrecerles a los niños un tipo de atención emocional que las personas a veces somos incapaces de darles.

 

perros en las escuelas

 

 

Mary Skrabucha, asesora de The O’Farrell Charter School en San Diego, solía tardar apenas cinco minutos para cruzar el campus. Hoy, en compañía de una Golden Retriever llamara “Sejera“, el paseo toma un poco más de tiempo por la cantidad de alumnos y maestros que se detienen a acariciarla y saludarla.

 

Y aunque así parezca, Sejera no va de paseo, ella tiene una labor muy importante, ya que es una acompañante canina entrenada para trabajar en los servicios de apoyo familiar dentro del campus.

 

En esta escuela atienden a estudiantes que viven en situaciones complicadas, desde pobreza, problemas con pandillas, padres en condena penitenciaria, etc. 

 

Sejera es vital para los espacios de cuidado y bienestar emocional y psicológico de los estudiantes. 

 

Por supuesto que no es un trabajo fácil.

 

perros en las escuelas

 

 

Investigadores en la última década han recabado pruebas que muestran la incapacidad de aprender, si el estrés está instalado en nuestras vidas. Si un niño vive en un hogar abusivo o en un barrio violento, su mente es incapaz de retener y analizar toda la información que se ofrece en las escuelas, ya que sus prioridades se enfocan en salvaguardar aspecto sumamente esenciales para el desarrollo, o incluso su propia vida.

 

Varios estudiantes han escrito cartas a “Paws’itive Teams” (el centro de trabajo de Sejera) sobre la importancia de su presencia en su día a día. En las cartas puedes ver mensajes como Sejera nos motiva, Conocer a Sejera me ayuda a no tener miedo”, Hacemos nuestro mejor esfuerzo para poder ver a Sejera”, Sejera es mi amiga y también puede ser tu amiga”.

 

perros en las escuelas

 

 

 

Mary llevaba un perro a la escuela, antes de conocer a Sejera. Se trataba de un terrier muy amiguero, pero no era un perro de compañía, lo cual marca una diferencia importante. Mary tuvo que reunirse dos veces a la semana con el entrenador de Sejera durante cuatro meses para poder presenciar la transición de un “perro amigable” a un “perro de compañía”, además de dos años de entrenamiento con Paws’itive Teams; una asociación que entrena perros para muchas situaciones diferentes, desde ayuda a veteranos de guerra con síndrome de estrés post-traumático, hasta a niños que tienen que testificar en la corte contra su abusador.

 

Aunque el uso de perros en las aulas no es nuevo, sí es escasa la información y en su mayoría es anecdótica. 

 

La intención es que estos perros influyan en el comportamiento social, la competencia socio-emocional y la empatía, sin embargo existe muy poca información al respecto para respaldar estos efectos.  (Dra. Beetz, Andrea. 2013)

 

Claro, tener un perro en las escuelas no es necesariamente la respuesta a todos los males, además de que tenemos que considerar factores como la limpieza, transmisión de enfermedades y mordidas, así como los prejuicios de personas con ciertas razas de perros.

 

 

perros en las escuelas

 

 

Para Mary, las probables desventajas de tener y entrenar a un perro de terapia valen la pena. Como ejemplo, habló sobre el caso de una chica de nivel secundaria que hace poco había perdido a su madre por una sobredosis de drogas, así que estaba siendo criada por su bisabuela. Tenía muchos arrebatos de ira y decía muchas groserías todo el tiempo. La niña llegó a la oficina de Mary un día y pidió ver a Sejera sola. 

 

Mary se fue al pasillo y, cuando se asomó por la ventana a ver que todo estuviera en orden, vio que esa chica había levantado la oreja de Sejera y le hablaba, así durante diez minutos.

 

Cuando salió la niña, le dijo a Skrabucha: “Estoy bien, puedo volver a clases ahora”.

 

¿Qué te parece? ¿Crees que los perritos en las escuelas de nuestro país mejorarían la experiencia dentro y fuera de ellas?